sábado, diciembre 18, 2010

Pelábamos cebollas la tercera semana de diciembre; estaba otra vez ensimismado mi maestro

-El señor me lo dio, el señor me lo quitó (ambos sabíamos que no citaba entonces el Libro).
-¿Qué cosa?
-Nada ... la ninguna cosa.
Luego de media hora de pelar cebollas añadió que eso lo entendió cuando fue "restituido".
-¿Todo te fue devuelto?
-Comprendí que nada me había sido dado; comprendí que nada me había sido arrebatado.
-¿Y estas cebollas?
-Mañana las serviremos a los pájaros y a los ratones; el resto también será restituido a la tierra.

0 comentarios: